El gran amor secreto de Felipe II: la historia de Isabel de Osorio
Mucho se ha escrito sobre las mujeres de Felipe II: sus cuatro esposas y sus incontables amantes, que sin duda las hubo, aunque algunas de ellas pertenecen más a la leyenda negra del llamado Rey Prudente. Es el caso, por ejemplo, de Ana Mendoza de la Cerda, princesa de Éboli, o de Elena Zapata, el famoso fantasma madrileño que, según la tradición, se pasea por la Casa de las Siete Chimeneas. Pero esa es una historia que te contaré otro día.
De lo que no cabe duda es que doña Isabel de Osorio fue su primer gran amor: un romance que se prolongó durante casi veinte años y que, al parecer, le dio dos hijos. Vamos a conocer su historia.
Isabel de Osorio, la amante real
Isabel nació en 1522 en el seno de una importante familia burgalesa de conversos con estrechos vínculos con la familia real. Por ello, no resulta extraño que, siendo casi una niña, se convirtiera en dama de la emperatriz Isabel.
Tras la muerte de la esposa de Carlos V en 1539, la joven entró al servicio de sus hijas, las infantas Juana y María de Austria. Fue entonces cuando Felipe se fijó por primera vez en ella. Cinco años mayor que él y descrita por las crónicas de la época como una mujer bellísima, inteligente y culta, el príncipe cayó rendido a sus pies.
Aunque la pareja actuó siempre con discreción y contó con la complicidad de las infantas, el romance se convirtió rápidamente en voz populi en la corte. Durante las largas ausencias de Felipe y a lo largo de sus dos matrimonios y posteriores viudedades, Isabel permaneció siempre a su lado: leal, firme y profundamente enamorada.
De aquella relación nacieron dos varones, registrados oficialmente como hijos de la hermana de Isabel. Recibieron los nombres de Pedro y Bernardino, aunque este último murió en la niñez.
Isabel y el rey Felipe II
Una vez convertido en rey, el monarca recompensó a Isabel con fabulosas joyas, una inmensa fortuna y diversos señoríos. Todo ello despertó grandes envidias en la corte, hasta el punto de que la Osorio comenzó a ser conocida de forma despectiva como “la puta del rey”

La relación era tan evidente que incluso los enemigos del monarca la utilizaron como arma política. Guillermo de Orange llegó a afirmar que Felipe se había casado en secreto con Isabel durante su juventud, lo que lo convertiría en bígamo y, por tanto, lo invalidaría como rey.
El final del amor
La llegada de la reina Isabel de Valois a España separó definitivamente a la pareja. Felipe amó profundamente a su tercera esposa. Ello no impide reconocer que, con posterioridad, tuvo otras amantes, aunque con ninguna alcanzó el grado de intimidad y complicidad que había compartido con su primer amor.
Isabel de Osorio nunca contrajo matrimonio. Pasó discretamente sus últimos años entre su residencia de Torrejón del Rey y el palacio de Saldañuela. Murió en 1589 y, hasta el final de su vida, contó con el apoyo real. Los documentos conservados acreditan que dejó en su testamento una enorme fortuna a su “supuesto sobrino”, Pedro.
A la derecha, puedes ver un busto de doña Isabel en un ventanal de la fachada del palacio de Saldañuelas.

Isabel de Osorio en el arte
Aunque se trata de un asunto muy controvertido en el ámbito artístico y probablemente nunca pueda confirmarse con certeza, numerosos expertos sostienen que Felipe II encargó a Tiziano que representara a Isabel en dos lienzos de una serie de obras inspiradas en la mitología que hoy se conservan en el Museo del Prado.
Se trata de Dánae recibiendo la lluvia de oro y de Venus y Adonis (a la derecha). En este último cuadro, la diosa sería una representación de Isabel, mientras que la figura de Adonis encarnaría al propio Felipe II.
Bueno, ¿qué te ha parecido esta historia? ¿Habías oído hablar antes de Isabel de Osorio? No dudes en escribirme si tienes alguna pregunta o si quieres proponer nuevos temas.

Si te interesa conocer mejor la vida sentimental y política de Felipe II, no dejes de ver nuestro vídeo sobre las cuatro esposas de Felipe II, en el que analizamos quiénes fueron sus reinas, qué papel desempeñaron en la corte y cómo influyeron en el destino del imperio español. Un complemento perfecto para comprender al monarca más allá de sus amores secreto
