EL ASESINATO DE FRANCISCO FERNANDO: EL DISPARO QUE CAMBIÓ LA HISTORIA ☠️👑
El 28 de junio de 1914, un evento aparentemente aislado en las calles de Sarajevo desató una serie de acontecimientos que cambiarían el curso de la historia. Ese día, el archiduque Francisco Fernando de Austria y su esposa, la duquesa Sofía, fueron asesinados por un joven nacionalista serbio llamado Gavrilo Princip, mientras visitaban oficialmente la ciudad. Estas muertes fueron el detonante, o quizá la excusa, para que se iniciara la Primera Guerra Mundial, un conflicto de funestas consecuencias que remodeló el mundo entero. Para entender mejor lo que pasó ese fatídico día, veremos el contexto político en 1914, conoceremos los detalles del crimen y del asesino.
Descubriremos quién fue realmente Francisco Fernando y la bonita historia de amor con su esposa, pero sobre todo analizaremos sus consecuencias, es decir, el inicio de la Primera Guerra Mundial. También, conoceremos mejor al asesino y los detalles del crimen.
Contexto histórico del asesinato en Sarajevo
Para entender la magnitud del asesinato de Francisco Fernando, es importante situarlo en su contexto histórico. A principios del siglo XX, Europa estaba marcada por tensiones nacionalistas y rivalidades imperiales. El Imperio Austrohúngaro, del cual era heredero el archiduque, era una amalgama de diferentes etnias y naciones, muchas de las cuales aspiraban a la independencia. Entre estas, los serbios eran particularmente activos, motivados por el creciente nacionalismo serbio que buscaba unificar a todos los eslavos del sur bajo un solo Estado.

Sarajevo, la capital de Bosnia-Herzegovina, era una región recientemente anexionada por Austria-Hungría, lo que había exacerbado las tensiones con Serbia. El viaje de Francisco Fernando a Sarajevo, en lo que fue percibido como una demostración del poder imperial, encendió la mecha de la hostilidad.
Gavrilo Princip, el hombre que apretó el gatillo

Gavrilo Princip, el joven de diecinueve años que perpetró el asesinato de Francisco Fernando, era miembro de la organización secreta «Mano Negra«, que luchaba por la independencia serbia. Junto con otros seis conspiradores también muy jóvenes e inexpertos, pero tremendamente idealistas, decidió llevar adelante el atentado con la esperanza de debilitar al Imperio Austrohúngaro y promover la causa nacionalista.
El 28 de junio, el archiduque Francisco Fernando y su esposa Sofía llegaron a Sarajevo en tren y subieron a un coche que los llevaría hasta el edificio del ayuntamiento, en el centro de la ciudad. Las medidas de seguridad eran mínimas. La pareja viajaba en un coche descubierto y el itinerario había sido ampliamente difundido en la prensa local. Querían que la gente saliera a la calle para aclamarlos y causar una buena impresión.

Los jóvenes se dispusieron entre la muchedumbre a lo largo de la calle principal, cada uno llevaba una pequeña bomba, una pistola y una botellita con cianuro para suicidarse. En teoría si fallaba uno, el siguiente acertaría. En realidad, solo uno de ellos fue capaz de lanzar la bomba, pero el conductor del coche del archiduque se dio cuento y pudo acelerar y esquivarla, pero varios oficiales de seguridad resultaron heridos.
Curiosamente y tal y como tenían previsto, la comitiva continuó hasta el ayuntamiento, donde el alcalde les dio la bienvenida. En medio del desconcierto que reinaba en ese momento, decidieron suspender el programa de actos de la tarde por seguridad. Francisco Fernando estuvo de acuerdo, pero quiso visitar en el hospital a los heridos del atentando. Así se volvieron a subir a los coches y se pusieron de nuevo en marcha, pero olvidaron avisar del cambio de planes a los conductores que, en un momento, entre gritos y desconciertos, se vieron obligados a detener los coches para retomar la nueva ruta. Justo ahí, por casualidad estaba Princip, que disparó dos veces a quemarropa sobre la pareja. El primero alcanzó a la duquesa en el abdomen, el segundo le rompió la yugular a Francisco Fernando. La tragedia estaba servida.

Princip fue arrestado inmediatamente y condenado a 20 años de cárcel, el máximo que permitía la ley por su edad, de los que cumplió menos de cuatro años. La tuberculosis que sufría se vio agravada por las duras condiciones de la cárcel, muriendo el 28 de abril de 1918 a causa de esta enfermedad.
Inicio de la Primera Guerra Mundial
El asesinato de Francisco Fernando tuvo consecuencias que fueron mucho más allá de lo que Princip y sus co-conspiradores pudieron haber imaginado. Este evento desencadenó la llamada Crisis de julio de 1914, una serie de tensas negociaciones diplomáticas entre las grandes potencias europeas que, en menos de un mes, llevaron al estallido de la Primera Guerra Mundial.
El Imperio Austrohúngaro, respaldado por Alemania, emitió un ultimátum a Serbia, lo que llevó a una cadena de alianzas y contraalianzas que rápidamente se convirtieron en una guerra total. Así, el disparo de Gavrilo Princip no solo acabó con la vida del archiduque, sino que también puso fin a una era y dio comienzo a un nuevo y turbulento capítulo en la historia mundial.
¿Quién fue realmente el archiduque Francisco Fernando?

A Francisco Fernando prácticamente solo se le recuerda por su trágico final, pero su vida también ofrece claves importantes para entender la política de la época. El heredero del imperio, era el hijo mayor del archiduque Carlos Luis, hermano de Francisco José, el emperador de Austria-Hungría. En 1889, Rudolf, el único hijo varón del emperador y de su esposa, la mítica Sissi, murió en extrañas circunstancias junto a su amante, en lo que se ha llamado “el misterio de Mayerling”.
Esto convirtió a Carlos Luis, en el heredero del trono, pero este también murió pocos años después. El siguiente en la línea sucesoria era su hijo Francisco Fernando, a pesar de las reticencias del emperador a quién su sobrino no le caía precisamente bien.
Y es que ambos hombres no podían ser más diferentes. El archiduque era un defensor de una reforma interna dentro del imperio, buscando una mayor autonomía para las diferentes nacionalidades, lo que le había convertido en una figura controvertida tanto dentro como fuera de la corte. Irónicamente, sus planes de crear una federación de estados dentro del imperio podrían haber mitigado algunas de las tensiones que finalmente llevaron a su muerte. Sin embargo, el asesinato de Francisco Fernando en Sarajevo desencadenó un conflicto que transformó radicalmente el mundo. Desde las trincheras de Europa hasta los cambios políticos y sociales que siguieron, las repercusiones de ese fatídico día en 1914 todavía se sienten hoy en día.
Por cierto, que paradojas del destino, Francisco Fernando fue uno de los invitados de honor de la boda entre Alfonso XIII y Victoria Eugenia de Battenberg en 1906 y, por tanto, testigo del atentado que casi les cuesta la vida a los recién casados.
La bonita historia de amor de Francisco Fernando y Sofía
Los Habsburgo, al igual que los borbones españoles, solo podían casarse con miembros de otras casas reales, condición que no reunía Sofía, a pesar de pertenecer a una familia noble muy respetada. Sin embargo, el archiduque estaba decidido a casarse con el amor de su vida, y nadie le pudo convencer de lo contrario; ni siquiera su tío, el emperador, que se oponía radicalmente a la unión.

Al final, Francisco José tuvo que permitir que su sobrino y heredero se casase con Sofía, a condición de que ella no compartiese ni sus títulos ni los privilegios del rango de marido. También se vio obligado a renunciar a los derechos sucesorios de los futuros hijos de la pareja. La encorsetada corte vienesa dio de lado a Sofía por completo, incluso debían evitar, en la medida de lo posible, mostrarse juntos públicamente. Esto hizo que aumentaran las ansias de cambio de Francisco Fernando, así como su rechazo a la sociedad cortesana austriaca. Por si fuera poco, su distanciamiento con el emperador se hacía cada vez mayor y más evidente.

El viaje a Bosnia juntos iba a ser soplo de aire fresco para la pareja, libres de las restricciones y del protocolo de la corte. Además, precisamente el 28 de junio era su aniversario de boda, y querían disfrutarlo como la pareja enamorada que era: juntos y sin esconderse. Desgraciadamente, Princip truncó también esos planes. Las últimas palabras de archiduque al ver a su esposa herida fueron “¡Sofía, Sofía, no te mueras! ¡Tienes que sobrevivir, por nuestros hijos!”. Ninguno de los dos lo consiguió, el asesinato de Francisco Fernando y su esposa fue también una tragedia familiar.