Zamora no se ganó en una hora: el verdadero origen del refrán
Seguro que has escuchado en más de una ocasión el refrán “Zamora no se ganó en una hora”. Se utiliza para recordar que las tareas difíciles requieren tiempo y paciencia. Pero, ¿cuál es el origen histórico de esta expresión medieval que tiene como protagonista a la bellísima ciudad castellana? Eso es lo que vamos a descubrir ahora.
Debemos remontarnos casi mil años atrás para conocer esta apasionante historia que tiene todos los ingredientes para ser parte de la trama de Juego de Tronos: unos hermanos enfrentados, una mujer defendiendo una ciudad sitiada, una traición, un rey asesinado y, por si fuera poco, al mismísimo Cid Campeador. ⚔️
El testamento de Fernando I el Magno y la guerra entre hermanos
A la muerte de Fernando I, rey de Castilla y León, en 1065, su testamento establecía que su reino sería dividido entre sus hijos varones. A Sancho II, el primogénito, le correspondió Castilla; a Alfonso, el reino de León; y a García, el menor, Galicia.
Sancho no estuvo conforme con el reparto, ya que el reino de León era el más extenso y, además, comprendía Asturias, la cuna de ambos reinos y de la Reconquista. Así comenzó la guerra fratricida que desembocaría en el famoso acontecimiento por el que hoy decimos que Zamora no se ganó en una hora.
El asedio de Zamora y el asesinato de un rey
Alfonso sufrió varias derrotas a manos de Sancho, lo que le obligó a refugiarse en la Taifa de Toledo en 1072, mientras su hermana mayor, la infanta Urraca, y algunos nobles leoneses defendían la ciudad de Zamora. En marzo de ese mismo año, Sancho sitió la ciudad.
El asedio duró siete largos meses, pero no acabó con la toma de Zamora. Todo cambió cuando Vellido Dolfos, un caballero zamorano fiel a Urraca y a Alfonso, logró internarse en el campamento enemigo, ganarse la confianza de Sancho y luego asesinarlo, se dice que por la espalda y ¡mientras hacía sus necesidades! 😱
Dolfos fue perseguido por los hombres del rey, entre ellos Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador. Aun así, consiguió entrar en la ciudad a través de la que fue llamada Puerta de la Traición —hoy conocida como de la Lealtad—, ya que, al fin y al cabo, defendió su ciudad. Tenéis la puerta a la derecha.

¿Por qué Zamora no se ganó en una hora?
Tras la muerte de Sancho, sus huestes, desconcertadas y desmoralizadas, abandonaron el sitio. Zamora no se conquistó ni en una hora ni en siete meses; en realidad, nunca llegó a ser tomada, al menos en esta ocasión. Y así nació el refrán que ha llegado hasta nuestros días.

El vencedor se queda con todo
Alfonso VI anexionó el reino de Castilla al de León. En 1073, apresó a su hermano García, que permaneció encerrado en el Castillo de Luna —hoy desaparecido— hasta su muerte en 1090.
Urraca continuó como la principal consejera y apoyo del rey hasta su fallecimiento. De hecho, los dos hermanos estaban tan unidos que algunas fuentes les han atribuido una relación incestuosa. Como veis, a esta historia no le falta nada: guerra, traición, ambición y un refrán que la mantiene viva.
Espero que, ahora, cada vez que oigas decir que “Zamora no se ganó en una hora”, te acuerdes de esta apasionante historia y de sus personajes.
